Inferencia :Presunción de Inocencia

¿La detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda podría generar desconfianza de la cuidadanía en las fuerzas armadas?

Después del arresto al General Salvador Cienfuegos Zepeda, ex titular de la Secretaría de la Defensa Nacional en tiempos de Enrique Peña Nieto, hemos presenciado un sinfín de manifestaciones políticas que lejos de aclarar la situación buscan ensombrecerla. Y la bandera favorita de estos personajes que forman parte de (o apoyan) las filas del PRI es la presunción de inocencia. Explicarla es sencillo: se presume que todo acusado es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un proceso judicial y sea sentenciado por un juez. En este caso tendría que ser un norteamericano. 

Este derecho poliédrico, que engloba un derecho humano, una regla de trato procesal y una situación en la que habrá una  valoración de pruebas, además de estar plasmado en nuestra constitución a partir de la reforma penal del 2008 y la reforma en materia de derechos humanos del 2011, también está contemplado en el sistema de justicia estadounidense. Todo esto, enmarcado en el discurso jurídico institucional del Estado de Derecho de ambas naciones.

Los que acusan de realizar un juicio sumario al general, señalan que la aprehensión es una maniobra política de parte del gobierno de Donald Trump, a fin para evidenciar el Narco-Estado que era México. Y así ganarse el voto mayoritario para seguir “combatiendo” a los narcos mexicanos y sus cómplices. Claro, sin involucrar a las instituciones americanas como la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus silgas en inglés) o la Agencia Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), ambas encargadas del combate frontal del trasiego de drogas provenientes, principalmente, de México. Con el objetivo de evitar despertar en la ciudadanía desconfianza es sus autoridades, que muchas veces es ciega. Situación contraria a la de México.

Es entendible la profunda preocupación que despertó en políticos priístas la detención del General de cuatro estrellas, apodado el “Padrino” en el mundo del narco. El cambio de régimen en 2018 no solo significó una pérdida de poder, sino que desvaneció la mítica impunidad con la que descompusieron el tejido social mexicano. Y ahora, tan cerca de las elecciones del 2021, pueden sufrir una venganza electoral por parte de la ciudadanía. Más aún si se destapa la complicidad de algunos actores políticos de bandera tricolor en un juicio de alcance mediático mundial.

Es evidente que no se debe tratar de suprimir la discusión, ya que la esfera en la que supuestamente ocurrió la complicidad con el narcotráfico no es menor. De hecho, es la más  importante de nuestra seguridad nacional. De ser ciertas las acusaciones, en México podríamos sufrir una fuerte pérdida de confianza con las fuerzas militares, similar a lo que ha ocurrido con la fuerza policial por el caso de Genaro García Luna, quien fuera el encargado de la seguridad interior en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

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