Reacción Social Ante Una Crisis Planetaria

No es la pandemia en sí la que genera caos. Es la crisis mediática que genera caos en la sociedad.

La reciente expansión del virus n-19 de Wuhan (COVID-19 o Coronavirus) parece una curiosa forma de experimentación involuntaria social. Aquí, el rubro biológico ha tendido a la propagación sin precedentes y recuerda a crisis anteriores que sufrió la humanidad, pero es también importante recordar que el miedo, la desinformación y el pánico colectivo inciden de manera contraproducente en los individuos. Así como varias personas actuaron en consecuencia del pánico colectivo en 1939 con la narración de la Guerra Mundial por radio, sucedió algo parecido con las difamaciones y acusaciones en contra de las personas homosexuales, incluso las no portadoras de VIH de los años 80. A veces no es la crisis per sé lo que importa, sino la crisis mediática que desata y las acciones colectivas que se realizan basadas en fundamentos cuestionables y poco confiables.

A finales del año pasado ocurrió una situación complicada para la humanidad, en particular para los humanos en el continente asiático. Un nuevo virus de afección respiratoria, en la provincia china de Wuhan, surgió a través de la mutación de un resorvorio animal, proveniente del murciélago[1], y según se cree actualmente, se esparció gracias al contacto humano con animales vivos en el mercado de la Provincia de Hubei en Wuhan. El virus se reconoce con los síntomas de una gripe simple, y puede desembocar en complicaciones como deficiencias respiratorias que concluyan con la muerte de su portador. Una situación altamente peligrosa para la humanidad, por la gravedad de la enfermedad y su medio de transmisión la amenaza es de tal magnitud que podrá diezmar a la población, suena exagerado pero es posible. El corona virus actualmente ha cobrado 108,000 muertes y se han confirmado por lo menos 1.800.000 contagios, en principio por la cantidad de población total en el mundo parece una minucia, pero se debe tomar en cuenta el índice de propagación que éste ha tenido en solo 2 meses y medio, teniendo presencia en todos los continentes y aumentando el número de países afectados, entre ellos nuestra nación. La organización mundial de la salud (OMS) ha señalado su peligrosidad, y urgen a los países y a la población global en general a extremar en medidas precautorias, para evitar contagios, y sin embargo los disparos de transmisiones en países como Italia o Corea del sur son factores preocupantes.[2]

Ahora, es importante repasar las consecuencias sociales que provocan crisis como ésta. El pánico y la desinformación, junto con todas sus vertientes, vuelven imposible controlar los medios de información actuales como las redes sociales y portales «informativos» donde se transmiten noticias falsas y generan confusión y dificultades para la comunicación entre las autoridades y los gobernados, o incluso entre iguales. Ésto a su vez deviene en una nueva dificultad como lo es el caos, la desesperación y el miedo, en especial siendo este colectivo, como un incendio se expande y consume, no deja paso a posibles medidas racionales para prevenir la epidemia y, al contrario, incrementa las posibilidades de contagio debido al pánico. Las personas tienden a realizar acciones desesperadas e irracionales, como compras por pánico que desestabilizan la economía, o manifestaciones violentas en lugares públicos (éstos son casos extremos pero hay que tenerlos en cuenta) junto con la paranoia xenofóbica que lleva a discriminar y tratar con desdén a cierto grupo de personas. Recientemente, ocurrió con personas de características orientales. Es peligroso un virus, pero la según sea la reacción a éste se desencadenan varias consecuencias trágicas.

Queda considerar, entonces, que si se quiere evitar una verdadera epidemia, y se pretende alcanzar un estado auténticamente civilizatorio, que en general propicie la buena convivencia y el apoyo mutuo, sobre todo la razón y calma que ayuden a controlar mejor la crisis, poder superarla sin muchas consecuencias, la masa es estúpida y fácil de manipular, pero si cada individuo toma los asuntos con cautela y prudencia entonces no se tendrá un conjunto de miedo y confusión, sino una organización eficiente y controlada para evitar más alteraciones e incluso resolver la misma crisis. Como reflexión final, hay que recordar en la historia, que durante la propagación de la peste bubónica en la Europa medieval durante el siglo XIII, llegaban momentos en que ni siquiera había llegado la enfermedad a ciertos lugares y comenzaban a quemar a judíos a los que se les atribuía la existencia del padecimiento, o en lugares dónde se dio, la población empezó a suicidarse masivamente por miedo al contagio. Las calles apestaban a cadáveres, en su mayoría, muertos en una turba cuando la imprudencia gritó «¡¡¡¡él tiene la peste!!!!”. [3]No repitamos errores del pasado remoto y oscuro, y no dejemos que nuestros cadáveres se apilen y apesten el mundo entero, no por el virus (tal vez ya curado en esos momentos) sino por el miedo y confusión; dagas que han matado a más personas que cualquier enfermedad en la historia.

Nota: Y ahora nos encontramos al borde de la histeria colectiva, si es que ya no estamos inmersos en ésta, la declaración de Pandemia de la enfermedad solo avivó los miedos y paranoia de las personas,[4] la población en general respira un aire de incertidumbre y sobre todo de caos latente, apelo a través de este escrito al atisbo de razón en medio de la barbarie, incluso considerándola entonces como la mejor forma de sobrevivir, no a los instintos animales que nos dictan salir y suministrarse ante todo encerrándose atrincherados, tampoco decantarse por una forma banal y frívola como asistir al vive latino 2020 o llenar la basílica a congregarse[5]. Es buen momento para detenerse un rato y pensar antes de actuar, si nos resulta tan difícil hacerlo comúnmente, al menos en esta situación donde la vida está en riesgo tomemos la mejor opción


[1] Fuente: Centers of Disease Control and Prevention. Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Situation Summary en https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-nCoV/summary.html.

[2] Fuente: RT noticias. La OMS asegura que ya hay más de 80.000 contagios por coronavirus en 33 países del mundo, en https://actualidad.rt.com/actualidad/344142-oms-80988-casos-coronavirus-33-paises-mundo

[3] ANTROPOHISTORIA, El antisemitismo en tiempos de la peste negra, en https://www.antrophistoria.com/2017/12/el-antisemitismo-en-tiempos-de-la-peste.html

[4] NOTICIAS ONU, El coronavirus COVID-19 es una pandemia en https://news.un.org/es/story/2020/03/1470991

[5] PROCESO, Pese a alerta por el coronavirus, más de 110 mil personas acudieron al Vive Latino, https://www.proceso.com.mx/622104/vive-latino-2020-dia-2

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