LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Es imposible no hacerse la siguiente pregunta en estos días: ¿qué mundo tendremos después del COVID-19? No lo sabemos pero sabemos que no será el mismo.

En la constante reconocida de la crisis por la que la humanidad está pasando es entendible que exista cierta atención a la pandemia y las acciones subsecuentes en ésta. Con una situación tal, los ojos y la atención del mundo entero se enfocan en cómo no morir o en salvar la mayor cantidad de vidas. Por medida de las necesidades es importante buscar siempre la primera que es la vida, sin embargo, y sólo como una pequeña observación, ¿Qué viene junto con esto? ¿Cuáles serán las posibles consecuencias a futuro?

Es difícil quitar la mirada de tal problemática, aun así, como los griegos en su momento, si por buena fortuna en nuestra posición económica logramos cubrir de lleno esta necesidad de salvaguardar la existencia no cabría de menos empezar a observar cuáles son las otras implicaciones dentro de nuestra estructura social, antropológica, política, económica, psicológica, filosófica (Sartre estaría orgulloso de su existencialismo y Nietzsche no pararía de jactarse por el nihilismo imperante) en cualquier caso también cultural.

 Creo que es importante conservar o prevalecer en este sentido cultural más amplio de todo lo que nos conforma como humanidad, cuidarlo y expresarlo, no aludir en la medida de lo posible al caos de ideas y compartirlo al mundo para no olvidar quienes somos. En palabras de Churchill cuando lo cuestionaron sobre si debía usar la totalidad del fondo monetario de las artes en Reino Unido, él respondió «Then what would we be fighting for?» (entonces, ¿para qué hemos estado luchando?) en la segunda guerra mundial.[1]

Cabe resaltar que, por desgracia, nos encontramos en una situación similar a esos tiempos complicados de 1945, no por el número de muertes o las implicaciones políticas que puede tener, lo complicado se aúna en el parálisis global que se ha extendido a todo el mundo y cómo los gobiernos y las instituciones construidas por los seres humanos están encontrando una prueba altamente demandante para sus funciones, todo involucrando al mismo tiempo el parálisis de la situación en general sobre la economía global, de la cual justamente hablaré someramente en esta columna.[2]

Hablando sobre la recesión que se cierne sobre todo el orbe, no es descabellado pensar, ya que por una pandemia global el comercio no fluye de la misma forma, que en una condición normal, con esto las personas no consumen y los precios deben bajar, aunque no por esto los costos de producción que se incrementan a cada momento, en especial si la materia prima es un recurso no renovable, que muy probablemente empezará a escasear, como el petróleo, entonces se deberá dispensar de los servicios de muchos trabajadores mientras que la inflación contribuye a un deterioro en la capacidad adquisitiva y se compre menos a su vez, los mercados se reservan y no crecen, empiezan a decaer y las pequeñas y algunas medianas empresas a colapsar. Los gobiernos deben sostener esto, pero entrarían entonces a una crisis financiera en donde al proveer de los recursos para sus gobernados y la iniciativa privada los insumos que se obtienen de vuelta son insuficientes y la economía se vuelve insostenible.

Los mismos países empiezan a encarecerse con todo esto, y por obviedad sus habitantes, sin entrar en detalles por país como en México (ya que este autor tiene la menor intención en hacer un análisis exhaustivo económicamente ahora) solo se observa un panorama global de la situación en general y un pequeño ejemplo a estos insumos necesarios que el sector público está realizando como los 2 billones de dólares para recursos y atención de la crisis que Estados Unidos ya ha aprobado para aplicar (el mayor rescate económico realizado en la historia de ese país)[3], entonces no se puede negar que habrán problemas, y graves económicamente, el encarecimiento de la vida económica vendrá con mucha fuerza[4], ¿Cómo reaccionará el mundo a toda esta futura crisis que se sentirá con mayor fuerza en los próximos meses? todavía es algo incierto, pero por lo pronto es importante atender los ojos en estas otras construcciones sociales que actualmente pasan por un embate sumamente complicado, en todo caso, y citando nuevamente a un elemento de la segunda guerra mundial J, Robert Oppenheimer “We knew the world would not be the same” (sabíamos que el mundo no volvería a ser el mismo)[5] en estos días hay que prestar atención y observar como esto se va cumpliendo aspecto por aspecto.


[1] The Arts: “What are we fighting for”? de The Churchill project, Hillsdale college en  https://winstonchurchill.hillsdale.edu/the-arts-what-are-we-fighting-for/

[2] Coronavirus es la peor crisis global desde 1945, dice jefe de la ONU, de EL MUNDO, en https://www.dw.com/es/coronavirus-es-la-peor-crisis-global-desde-1945-dice-jefe-de-la-onu/a-52975268

[3] Coronavirus en Estados Unidos: Trump lanza plan de 2 billones de dólares y paga asignación por hijo, de BAE negocios, en https://www.baenegocios.com/mundo/Coronavirus-Trump-inyecta-2-billones-de-dolares-y-tendra-su-AUH-20200325-0008.html

[4] ¿Nos acercamos a una recesión económica por el coronavirus?, en EXPANSIÓN, de https://expansion.mx/economia/2020/03/17/nos-acercamos-a-una-recesion-economica

[5] J. Robert Oppenheimer, de GOODREADS, de https://www.goodreads.com/author/show/308544.J_Robert_Oppenheimer

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