VOCES DEL MÁS ACÁ: ABRAN PASO A LOS JÓVENES

La juventud en la política mexicana sigue siendo una esperanza y a la vez un misterio.

Dicen algunos teóricos de la panadería, y no pocos sociólogos, que las penas con pan son menos, y que en lo tocante a los jóvenes, los bolillos con becas saben mejor.
Lo anterior puede ser verdad, aunque en el caso de los adolescentes más que mitigar las penalidades o recibir una subvención gubernamental, regularmente efímera o temporal (la juventud no es eterna), lo que les preocupa a los jóvenes, sobretodo, en las zonas urbanas, es su futuro inmediato, ya sea individual o comunitario, porque varios lo ven turbio, casi tirando a obsidiana.


Exageraciones y polarizaciones aparte, debe considerarse que, para el próximo año, el INEGI estima que en México habrá casi dos millones 700 mil nuevos votantes mexicanos, cuya edad ahora corresponde ahora a los 16 años y que en el 2021 votarán por primera vez en elecciones federales para elegir a 500 diputados, y en algunos casos a gobernadores y a los integrantes de los congresos locales.


La cuestión de fondo es que una buena parte de los neovotantes ni idea tienen acerca de por cuál proyecto de nación van a sufragar; o por cuál partido o candidato lo harán; o acaso les dará igual votar o no, y por eso perderán la oportunidad de iniciarse como ciudadanos responsables.


Aunque si se analiza esta situación, la falta de información, orientación y formación en valores cívicos de los púberes, no es imputable a ellos, sino a un sistema político que ha concentrado el poder público en personas formadas cultural e ideológicamente, que en el mejor de los casos se rige por las ideas del siglo XX, pero la verdad es que muchos de los políticos empoderados parecen vivir en el siglo XIX y ni cuenta se dan.


Tal vez, en el caso de los jóvenes, como bien decían los franceses, se aplica el laissez faire, laissez passer; pues a veces los políticos no hacen las cosas bien, ni tampoco dejan espacio a la voz de los jóvenes decididos a enfrentar los problemas que dañan al país. Sin duda, en estos momentos es necesario que a los jóvenes se les abran espacios sociales y políticos, sin condiciones ni simulaciones, para que puedan expresarse y lograr que se escuche su voz, al mismo tiempo que, de acuerdo a sus competencias y habilidades, puedan asumir responsabilidades en los planes y programas de gobierno de los municipios, estados y Federación.

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