Meritocracia y Privilegio

Imaginemos un sistema donde las personas puedan lograr lo que se propongan por sus propios méritos, donde predominen los valores asociados a la capacidad individual o espíritu competitivo. El modelo meritocrático es un principio o ideal de organización social que pretende promover a las personas a diferentes cuerpos sociales según sus méritos: Aptitud, trabajo, esfuerzo, habilidades, inteligencia o virtud, y no su origen social, riqueza o relaciones individuales, el famoso “amiguismo”.

Suena como un sistema en apariencia “justo”, donde se pretende que las personas ganen por si mismos un lugar en la sociedad, donde si tengo la capacidad para ser legislador, entonces sería legislador, si tengo la capacidad para manejar un rifle, sería militar, si soy bueno enseñando sería maestro, y en parte es cierto, que si nos esforzamos podremos lograr ciertas cosas.

México tiene, a mi parecer, un sistema de meritocracia mixto, ¿Por qué mixto? Bueno, existe también el Privilegio. ¿Y qué es el privilegio? Entendamos el privilegio como el entorno que nos rodea; nosotros no elegimos nacer en nuestra familia, ni en nuestra situación económica, o quién es nuestro padrino o el amigo de la familia. Es aquello que nos da ventaja sobre otros que poseen mejores cualidades o méritos que nosotros.

Un caso práctico: existe una vacante laboral en la empresa de nuestros sueños, a esta empresa nos presentamos nosotros y otro sujeto; en la meritocracia ambos tendríamos el 50% de posibilidad de quedarnos con el puesto, justo ¿no? Pero supongamos ahora que el otro es cuñado del primo del dueño, ¿De cuánto crees ahora que es tu posibilidad? No me mal entiendan, la mayoría de nosotros preferiríamos ayudar a alguien conocido, o al recomendado del amigo, puede que sea un completo inútil, pero es amigo.

Eso suele pasar, al menos en la facultad de Derecho -no me consta que sea en todas las facultades, pero supongo que pasa igual- él que es hijo del senador tal, o que su tío es amigo del secretario de educación, eso es privilegio. Y repito no digo que este mal, pero cuando este privilegio se transporta al gobierno o la política lo único que crea es corrupción, hace que la política sea de la élite, veamos a nuestro alrededor, ¿Cuántas personas están en este privilegio de política debido a que su papá le metió al partido? ¿Cuántos de nosotros tendremos que, como dirían nuestros padres o abuelos, picar piedra?

En una buena meritocracia, realmente habría competencia por aptitudes, pero veamos, en diferentes facultades -repito, ignoro si sucede en otras- hay hijos de maestros trabajando como maestros, y los hijos de estos serán maestros, no digo que todos los hijos de maestros sean privilegiados, algunos pueden que si lo merezcan, pero ¿Y qué hay de los que no lo merecen? Al hacer la educación un sistema de privilegio, se limita el ingreso de nuevos maestros, con más calidad y ánimos de enseñar, sí claro como sí esas cosas pasaran ¿A quién le interesa si tenemos al tátara nieto del maestro fulanito? Como si el conocimiento se transmitiera en los genes.

La mayoría de nosotros sabemos lo difícil que es el mundo laboral, y más en esta carrera -Derecho- donde casi casi si no tienes “palancas” o “amigos” es muy difícil triunfar, aunque estés mejor preparado que muchos.  Pero existen los favores, con tan sólo alabar a una persona como si fuera el mesías ten tu puesto en gobierno o tal vez una buena calificación… ¿No es genial?

Este es el sistema que predomina, no digo que domine, porque si dominara el privilegio nosotros, o al menos algunos cuantos, no estaríamos en la universidad pues se reservaría a las élites, hijos de X o Y persona, como sí lo fue en un tiempo. Puede que pensemos que nosotros somos privilegiados, sí y no, ¿Por qué? La mayoría de nosotros tuvimos que hacer un examen de ingreso ya sea para nivel medio superior o superior, el ingresar fue por mérito, pero nuestro acceso a la educación fue privilegio, puesto que lo que si vives en la cuidad encontrar una escuela es más fácil, en mi caso mi primaria estaba a tan sólo 10 minutos caminando de mi casa, si caminaba otros 10 minutos habría otra escuela, cosa que cambia en otros lugares donde la escuela más cercana está a una hora en auto, ese es privilegio.

Yo no digo que todo el privilegio esté mal, aunque no debería de existir, todos deberíamos tener las mismas oportunidades independientemente de que tu papá sea el Presiente de la Nación. Mi punto es que debemos evitar el privilegio en las instituciones y/o en el gobierno, porque de lo contrario habrá más corrupción, más elitismo, ser contratados por palancas y no por méritos.